Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti ¡Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mí la burla de la realidad! Y el corazón me suplicóQue te buscara y que te diera mi querer me lo pedía el corazónY entonces te busqué creyéndote mi salvación, y ahora que estoy frente a ti parecemos, ya ves, dos extraños. Lección que por fin aprendí ¡cómo cambian las cosas los años!