
Siempre cinco para el peso siempre abrazo, nunca un beso,y ahora ni torta ni pan. Ni este amor que nunca vio la luz...sólo me quedan recuerdos de ese sueño momentáneo viejos tiempos de adicción. A planteos poco cuerdo sal placer del desengaño a la dulce confusión. Sólo me queda el consuelo de saberme muy tranquilo yo ya sé que la peleé.