martes, septiembre 1


Deje una carta en la mesa Con muy poca lucidez Pero el amor no se olvida Toda mi vida rendida a tus pies Hay momentos que no recuerdo nada Hay momentos que no puedo olvidar Hay momentos que por las madrugadas Me arrepiento y empiezo a temblar Cinco segundos de gracia Y mil horas sin razón Sequé mis lágrimas en espejos fríos