sábado, noviembre 5
De repente, sentís que todo lentamente se va terminando, te sentís sola y con miles de problemas sin resolver, sentís que nadie llenaría ni un mínimo de todo el vacío que te invade. Sentís todo eso y mucho más, hasta que llega una persona que con una simple sonrisa, una simple mueca en su cara cambia tu vida y le dá un giro completo. Esa persona que, a pesar de los obstáculos y piedras que se pusieron en nuestro camino, SIGUIÓ A MI LADO ACOMPAÑÁNDOME Y DEFENDIENDOME SIEMPRE, que a pesar de mis enojos y locuras siempre DEJÓ DE QUE SU BOCA SALIERA UN PERDÓN y que a pesar de mis defectos siempre ESTUVO CON SU MEJOR PACIENCIA, JUSTO AL LADO MIO, ALENTÁNDOME. Sé que en todo puedo contar con él, que cada vez que mi mundo se caiga va a estar ahí para levantarme una y otra vez. No encuentro explicación a todo esto que siento, sólo sé que uno de los mejores regalos que me dio la vida SIN DUDAS FUE ÉL. El poder de su sonrisa, el poder de sus besos y caricias, EL PODER DE SUS ABRAZOS jamás lo cambiaría por absolutamente nada. Me ayudaste a crecer, a cambiar para bien y hasta diría que a madurar, me ayudaste a ser cada día mejor persona y a valorar cada una de las mínimas cosas que la vida me va dando. Me enseñaste a como cuidarte, a respetar cada una de las decisiones que ambos tomemos, ME ENSEÑASTE DÍA A DÍA A AMARTE