Cómo, cuándo y por qué; son demasiadas preguntas para hacerle al destino. A veces estamos finos y otras veces nada que ver, pues hay que caminar antes de empezar a correr.
La culpa es un invento muy poco generoso, y el tiempo tremendo invento sabandija. Será que será suficiente con que uno elija, porque si no la buena fortuna pasa de largo.