“No supe comprender nada entonces. Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huido jamás! Debí haber adivinado su ternura detrás de sus pobres astucias... ¡las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla..."
