miércoles, diciembre 2

Duele verte con una mina a la que le faltan las ideas, y le sobran argumentos. Duele verte anestesiado porque así se dio la cosa, porque así quiso tu suerte. Mientras yo caliento el banco de suplentes, con la camiseta puesta para incluirme en tu futuro. Mientras yo te doy de día lo que ella no cumple en las noches. Aquí está tu clandestina para jugar al escondite como amante guerrillera. Para cubrirte tus carencias de ternura y desenfreno. Aunque yo no este en la foto, de la sala de tus padres, ni en el bautizo del sobrino. Es que tu ahora tienes dos y a mi me divides en una. Cierra puertas y ventanas, que el mismísimo cielo pondrá una sucursal, en el séptimo piso a las 11:50 mientras duren los besos y permita el reloj. Cierra puertas y ventanas, que en noventa minutos habrá que condensar las caricias que caben en los huecos que dejan los encuentros furtivos y la soledad. Y es que tu ahora tienes dos, y a mi me dividen en una. Puede ser que tu conciencia te castigue por las noches y te aliente en las mañanas. Puede ser que un día de tantos, nos quedemos sin futuro y tú sigas con tu teatro. Mientras tanto dame un beso atrincherado, de eso que por ser culpables son como agua en el desierto. Tómame como al tequila de un golpe sin pensarlo. Que si alguien sale ganando eres tu querido amigo, aunque pienses lo contrario. Es que tu ahora tienes dos y a mi me divides en una.