
voy pensando en que no hace ni un año y las cosas ya no son igual
las disculpas no cuesta aceptarlas, me cuesta saber perdonar.
y vuelvo a despertar, cansado de estar tan cansado de ser
me digo: “no hay mitad que sea tan mala como la que tenés”.
Y olvido que traigo conmigo canciones y amigos
tu alma es ahora mi estrella
el dolor ya no hace mal.