jueves, octubre 1




Este cambio de acera de tus caderas,
estas ganas de nada menos de ti
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremalleras,
ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alterne
este racimo de pétalos de sal
este huracán sin ojos que lo gobiernen
este jueves,este viernes
y el miércoles que vendrá
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que éstos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "con Dios" a los dos
nos sobran los motivos.